Última noche en Kentucky

    Cielo santo, los dioses hacen lo que quieren –Sappho   1 Esto empezó en Lexington, Kentucky, donde fui a una entrevista de trabajo en la universidad. Al llegar, me encandiló la primavera sureña: un verdor imposible absorbía el azul ultramarino del cielo y multiplicaba su luz. Ocho meses antes habían volado las Torres… Seguir leyendo Última noche en Kentucky

Kentucky

1 Esto empezó en Lexington, Kentucky, donde fui a una entrevista de trabajo en la universidad. Al llegar, me encandiló la primavera sureña: un verdor imposible absorbía el azul ultramarino del cielo y multiplicaba su luz. Ocho meses antes habían volado las Torres Gemelas y el país estaba en guerra, pero en Kentucky solo existían… Seguir leyendo Kentucky

El informante del tira Morales

Lo quedé mirando ahí recostado en la camilla, con esas medias espaldas que tiene todavía y esa dureza de sus manos. Sesenta y tantos años y un episodio vascular, pero todavía tiene más fuerza que yo. Nunca me voy a poder comparar con él. Más encima, veterano de guerra, sobreviviente de las dos batallas de Coyhaique, escapado de un campo de prisioneros en Argentina y conocido por no aguantarle ni una mierda a nadie. Mientras que yo, bueno, yo que soy lo que soy.

Un poema de Louise Glück

Poco a poco, pensó, le mostraría la noche, primero como sombras de hojas que se agitan. Luego luna, luego estrellas. Después ni luna ni estrellas. Que Perséfone se acostumbre poco a poco. Al final, pensó, lo hallará reconfortante.

Un cuento de Lorrie Moore en referencia a uno de Nabokov

La prosa de Moore no es fácil de trasladar a los registros del castellano, porque se ubica a veces al filo de la sintaxis, cambiando de ritmo y de profundidad a cada rato, con giros que no solamente son impredecibles sino que son además estremecedores y repentinos. Es una prosa que no le tiene miedo a nada y que de repente te sitúa como lector en terrenos cargados de emoción y significado. Me pasó lo que nunca antes: tuve que dejar de traducir en cierto momento ––no voy a decir cuál–– porque me embargó una pena muy profunda, parecida a la que me inundó cuando traduje el final de Bartleby o cuando leía las últimas páginas de Stoner o cierto pasaje de "El Ojo Silva".