Para traducir una obra maestra hay que aproximarse con la misma cantidad de respeto que de entusiasmo (o de inocencia), sobre todo si se trata de un texto escrito por alguien como Nabokov, quien dedicó toda su vida a pensar con profundidad el tema de la traducción y cuya obra, más encima, puede ser considerada… Seguir leyendo Una traducción de Nabokov (con perdón)
La viuda de Vargas Llosa
Recordemos que Vargas Llosa acabó falleciendo en Londres, encogido y senil, a fines de 1990, meses después de su malhadada campaña presidencial. Fue el segundo de sus compañeros de generación en morir; lo antecedió su adalid y contrincante Julio Cortázar, quien hasta el momento de su muerte seguía creciendo dos centímetros por año a causa de… Seguir leyendo La viuda de Vargas Llosa
Perdido en Nippon
En los diez días que acabo de pasar en Japón a menudo me sentí totalmente perdido con el idioma. Claro, qué sorpresa, si no hablo japonés, a pesar de que tengo cara de japonés, según algunos. A lo que me refiero es a la sensación de estar perdido, sin referencias sólidas, analfabeto, incapaz de descifrar… Seguir leyendo Perdido en Nippon
El chacal de la trompeta
1976. Vuelvo a Chile a fines de invierno y me encuentro con que Santiago ya no es una ciudad sino un limbo distópico. Si alguna vez fue una unidad diversa, la capital se ha puesto mucho más arisca y se siente como un ensamblaje de espacios disconexos. El silencio establece su imperio en las calles, en las… Seguir leyendo El chacal de la trompeta
Elogio del resentimiento
Ya que nadie más lo va a hacer, quisiera aprovechar de ofrecer mi propio elogio del resentimiento. Erasmo de Rotterdam, que no era ningún tonto, se alivianó la tarea describiendo la necedad de manera tan laxa que a los traductores no les fue difícil brutalizar sus ideas. Así es como la estulticia original, materia complicada y profunda, se transformó en una simplona y payasesca locura. Por lo tanto, prefiero no definir qué es el resentimiento, porque no quiero constreñir una condición que es compleja y vasta, tan compleja y tan vasta y tan incomprendida como la misma estupidez.