Coyote v. Acme

La traducción de esta semana es un scherzo escrito por Ian Frazier y publicado en The New Yorker el 26 de febrero de 1990. No es una pieza literaria en sí, pero destila un evidente rigor en la escritura; esta combinación de liviandad y primor en el lenguaje me resulta refrescante. El estilo de la… Seguir leyendo Coyote v. Acme

La viuda de Vargas Llosa

Recordemos que Vargas Llosa acabó falleciendo en Londres, encogido y senil, a fines de 1990, meses después de su malhadada campaña presidencial. Fue el segundo de sus compañeros de generación en morir; lo antecedió su adalid y contrincante Julio Cortázar, quien hasta el momento de su muerte seguía creciendo dos centímetros por año a causa de… Seguir leyendo La viuda de Vargas Llosa

Perdido en Nippon

En los diez días que acabo de pasar en Japón a menudo me sentí totalmente perdido con el idioma. Claro, qué sorpresa, si no hablo japonés, a pesar de que tengo cara de japonés, según algunos. A lo que me refiero es a la sensación de estar perdido, sin referencias sólidas, analfabeto, incapaz de descifrar… Seguir leyendo Perdido en Nippon

El chacal de la trompeta

1976. Vuelvo a Chile a fines de invierno y me encuentro con que Santiago ya no es una ciudad sino un limbo distópico. Si alguna vez fue una unidad diversa, la capital se ha puesto mucho más arisca y se siente como un ensamblaje de espacios disconexos. El silencio establece su imperio en las calles, en las… Seguir leyendo El chacal de la trompeta

Elogio del resentimiento

Ya que nadie más lo va a hacer, quisiera aprovechar de ofrecer mi propio elogio del resentimiento. Erasmo de Rotterdam, que no era ningún tonto, se alivianó la tarea describiendo la necedad de manera tan laxa que a los traductores no les fue difícil brutalizar sus ideas. Así es como la estulticia original, materia complicada y profunda, se transformó en una simplona y payasesca locura. Por lo tanto, prefiero no definir qué es el resentimiento, porque no quiero constreñir una condición que es compleja y vasta, tan compleja y tan vasta y tan incomprendida como la misma estupidez.