El último crucero de la Esmeralda

Una mañana de julio de 1976, en Baltimore, Maryland, me subí a la Esmeralda. No andaba solo, sino con un amigo chileno a quien voy a llamar Juan Carlos, para proteger su inocencia, por si todavía la conserva. Andábamos recorriendo el puerto con unos gringos cuando vimos la silueta inconfundible del buque-escuela. La Dama Blanca… Seguir leyendo El último crucero de la Esmeralda